¿Sabías que en los últimos 5 años se han reportado 26,284 casos de violencia escolar en todo el Perú? Esta es una cifra realmente alarmante lo cual nos hace cuestionarnos si ¿en las escuelas existe un plan de acción para contrarrestar este problema?, y si existe pues ¿qué cosa está pasando y por qué las cifras siguen aumentando? ¿cuál es la causa de todo esto? ¿cuáles podrían ser las consecuencias? ¿quiénes son los encargados?, en fin.
Definitivamente nos encontramos con muchas dudas y sobre todo preocupaciones, si bien es cierto que la educación proviene de casa, existen muchos otros factores que pueden generar violencia como un mal manejo de emociones, una baja autoestima, una cultura violenta, influencias externas (malas juntas), entre otras y lo más adecuado sería contar con un plan de acción con especialistas a cargo para contrarrestar este problema y poder brindar un soporte a la escuela.
También es importante resaltar que existen diferentes tipos de violencia que se pueden desatar dentro de una escuela ya que esta no es necesariamente es física sino que puede ser verbal y psicológica, otro punto a resaltar es que la violencia dentro de la escuela no solo se da entre alumnos sino que también pueden verse involucrados los profesores y/o otro personal que labore ahí.
Pero ¿quiénes deberían de intervenir?, ¿de qué manera lo deberían de hacer?, ¿qué papel cumplirían los psicólogos? y ¿sería considerada una intervención psicosocial?¿por qué?, estas son algunas interrogantes que en este blog se resolverán.
VIOLENCIA
Antes de resolver las interrogantes, debemos conocer qué es la violencia, un término muy utilizado últimamente, en varios sectores de la sociedad.
El término violencia resulta complicado de definir con exactitud, de hecho hasta hace algunos años, la violencia no podía ser considerada como un problema de salud pública, puesto que se desconocía la definición clara de tal problemática. Esta idea generalizada de la violencia suscitó una preocupación en la OMS, buscando brindar otras perspectivas de lo que se conoce sobre esta. Cabe resaltar que llegar a un consenso mundial del significado de violencia es complejo, debido a que se entrelazan diversas culturas y creencias que adoptan distintos códigos morales. Adicional a ello, se somete la idea de los comportamientos aceptables, los cuales están influidos por la cultura y se evalúan a medida que se refuerzan más los valores y normas sociales (OMS, 2002).

Siguiendo ello, la violencia puede definirse de muchas maneras, según la OMS (2002) se define como:
“El uso deliberado de la fuerza física o el poder, ya sea en grado de amenaza o efectivo, contra uno mismo, otra persona o un grupo o comunidad, que cause o tenga muchas probabilidades de causar lesiones, muerte, daños psicológicos, trastornos del desarrollo o privaciones” (p. 3)
Se decidió utilizar tal definición, ya que abarca no solo la violencia física e intrapersonal, sino también la psicológica, familiar y social.
Pero, se preguntarán, ¿de dónde proviene la violencia? y ¿qué hace que ciertas personas reaccionen de manera violenta y otras no? El análisis realizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el Informe mundial sobre la violencia y la salud (2002), se basa en el modelo ecológico para explicar este fenómeno. Este modelo contiene cuatro niveles: individual, relacional, comunitario y social. Todos ellos se expresan de manera distinta en cada individuo y va a depender de las experiencias que adopte para que se vuelva víctima o victimario.
- En el nivel individual, confluyen aspectos biológicos y de la historia personal
- Nivel relacional se investiga su relaciones interpersonales, con amigos, familia, pareja y compañeros.
- Nivel comunitario, donde se exploran los contextos en donde el individuo se desarrolla, tales como las escuelas, iglesia, vecindario, trabajo, entre otros.
- Nivel social, centrado en la estructura social que promueve un clima propenso al desarrollo de la violencia o por el contrario se promueven las políticas sanitarias que buscan romper con la desigualdad.
Dentro de estos niveles se enmarcan distintos tipos de violencia: Autoinflingida; que hace referencia al comportamiento suicida y a las autolesiones; colectiva, que hace referencia a los aspectos sociales, económicos y políticos; e interpersonal, que incluye la violencia familiar, de pareja y a menores. En este blog explicaremos acerca de la violencia interpersonal en la modalidad de violencia escolar (OMS, s/f).
Actualmente, se conoce que la violencia es un fenómeno que debe ser considerado desde los 3 niveles de atención: prevención, intervención y tratamiento. Siendo el primero el más importante, ya que consiste en psicoeducar sobre un problema psicosocial que aminora la tranquilidad en el ambiente educativo.
VIOLENCIA ESCOLAR
La violencia escolar, es uno de los tipos de violencia más sonados en la actualidad, y que arremeten contra la estructura social actual. Es un tema que adquiere mayor importancia debido a su frecuencia, intensidad y complejidad, puesto que el fenómeno no debe ser evaluado solo desde el ámbito escolar, sino que involucra múltiples perspectivas, desde el ámbito de salud, familiar, social y cultural (Ayala, 2015).
Cuando hablamos de violencia escolar, no solo nos referimos al bullying, uno de los temas más investigados actualmente, sino también a los otros tipos de violencia interpersonal, entre ellos están la violencia del profesorado hacia el alumnado, del alumnado hacia el alumnado y del alumnado hacia el profesorado. De los cuales el primero y el segundo son los más comunes. Dentro de los tipos, se ejerce la violencia en dos dimensiones: la comportamental, orientada a hacer daño para sentir placer; y la intencional, hacer daño para satisfacer una necesidad (Ayala, 2015).

En este blog se ha utilizado la definición de violencia escolar de Martínez y Otero (2005) los cuales afirman que se utiliza el término “… violencia escolar para referirse a una amplia gama de acciones que tienen por objeto producir daño, y que alteran en mayor o menor cuantía el equilibrio institucional” (Álvarez, 2015, p. 57).
Asimismo, Díaz (2005, citado en Ayala, 2015) ha identificado, desde la perspectiva ecológica, cuatro factores que intervienen en la violencia escolar:
- Factores escolares: Son factores de riesgo que se suscitan en los salones de clases debido a la ausencia de reglas y límites dentro de la institución, así como también se manifiestan conductas aisladas. Los colegios tradicionales contribuyen con el incremento del problema de tres maneras: a) existe una tendencia a minimizar las agresiones, es decir, cada vez se normalizan más estas situaciones, b) hay un trato diferenciado para las minorías, haciéndoles creer que su opinión y sentimientos no importan y c) hay insuficiencia en las acciones que deben tomar las escuelas para disminuir la violencia.
- Factores individuales: Hay características más frecuentes que se presentan en los victimarios y en las víctimas. En el primer caso (victimarios), se evalúa una situación social negativa; tendencia a abusar de la fuerza; son impulsivos, no suelen cumplir normas, presentan bajo rendimiento académico y baja tolerancia a la frustración, es decir presenta tendencias asociales. En el segundo caso (víctimas), se evidencian características de aislamiento social, conductas pasivas, miedo ante la violencia, vulnerabilidad (inseguridad) y baja autoestima.
- Factores familiares: La estructura familiar y las relaciones que se formen dentro de ella, son un factor clave que influye en el desencadenamiento de comportamientos violentos o sumisos. Es en el contexto familiar donde se deben desarrollar y garantizar tres necesidades básicas y fundamentales: a) promover una relación afectiva y cálida, b) mostrar un continuo cuidado y c) ejercer una disciplina orientada a educar y no a causar miedos. la primera socialización
- Factores socioculturales: Considera a las prácticas que se enmarcan dentro de las normas sociales. Incluye la diferenciación de roles y el respeto de estos.
Para lograr una mejora y disminución de este fenómeno en las instituciones educativas, se necesita de un trabajo interdisciplinario entre psicólogos, sociólogos y demás especialistas en el tema que tengan como objetivo el disminuir las cifras de violencia escolar en nuestro contexto peruano. Así también, se debe priorizar y promover más el nivel de atención: prevención, para evitar con antelación desenlaces drásticos, como la muerte.
INTERVENCIÓN PSICOSOCIAL
En cuanto a la intervención psicosocial, primero definamos a qué se refiere: según Alvis (2009), se entiende por intervención psicosocial como “un proceso integral y permanente dirigido a incrementar la capacidad de desarrollo del ser humano, la familia y la comunidad”. Pero, además de saber su concepto, es importante también conocer quiénes son los que se involucran y qué rol cumplen.
Dentro de las personas involucradas no solo encontramos a los docentes, sino también, psicólogos especialistas en el tema (psicólogos comunitarios), ya que son estos los que tratarán directamente con los estudiantes y plantearán las intervenciones y posibles soluciones. Es por esto que su rol, según Catasmán (2013), se orienta en tres aspectos: atender al individuo desde su calidad de miembro y actor de la comunidad hasta su implicancia en el sistema social, desarrollar el cambio social mediante la promoción de los propios recursos de la comunidad y localizar a las poblaciones de alto riesgo con el propósito de desarrollar programas de prevención y tratamiento.
Entonces, teniendo ya conceptualizado lo que es la violencia escolar, la intervención psicosocial y las personas que se involucran, podemos mencionar algunas intervenciones psicosociales que pueden ser aplicadas en estos casos.
Primero tenemos la propuesta que realizó Becki Cohn Vargas en su campaña Not in Our School (No en nuestra escuela), la cual busca generar conciencia en los estudiantes y evitar el maltrato. De manera general propone 5 estrategias para prevenir la violencia escolar:
Reconocer el problema: Psicólogos y docentes deben enseñar a los estudiantes, padres, colegas y la comunidad sobre la importancia de tener muy en cuenta y tomar en serio esta problemática. Además, se debe establecer un plan de acción para responder a los maltratos que se pueden ver día a día, así sean lo más mínimo.
Involucrar a los estudiantes: otra acción que pueden tomar los docentes y psicólogos es elaborar charlas o fomentar el diálogo abierto con los estudiantes acerca del acoso y la intolerancia mediante una especie de foros que toquen el tema mencionado, en el cual los estudiantes mismos pueden ser los que mencionen ideas y propongan soluciones a los problemas, de esta manera se sentirán más identificados con el problema.
Convertir a los estudiantes pasivos en activos: Como se mencionó en el punto anterior, al ser los propios estudiantes partícipes de las charlas, hará que se sientan involucrados así no sean las víctimas o victimarios, además podrán convertirse en agentes activos que están en contra de los maltratos. Una técnica que puede ser muy útil es el juego de roles, el cual enseña a los alumnos a ponerse en el lugar de otro y darse ayuda mutua para luchar contra el abuso de otros compañeros.
Promover la tolerancia y la inclusión: Tanto los docentes como psicólogos y otros profesionales involucrados, deben promover y generar un ambiente inclusivo, seguro y con tolerancia dentro del aula de clases. En este caso se propone realizar dinámicas de integración grupal que tengan como objetivo enseñar a ser paciente con el compañero e incluirlos en sus actividades.
Prestar atención a los agresores: Es importante también darle atención a los agresores, de la misma manera que se hace con las víctimas. Puede que el atacar o ejercer dominio a los compañeros sean una señal de inseguridad o conflictos en el hogar, por esto es importante el rol de los psicólogos en estas intervenciones, ya que idealmente se propone que ellos se encarguen de evaluar, trabajar y tratar los diferentes casos que se puedan encontrar
Además de la intervención ya mencionada, podemos encontrar también el Protocolo de la Atención de la Violencia Escolar planteada por el Ministerio de Educación del Perú en el año 2017, el cual ofrece a las escuelas los procedimientos para una atención oportuna, efectiva y reparadora hacia las situaciones de violencia que se pudieran presentar. En este se ofrecen 4 tipos de protocolos, los cuales abarcan un tipo de problemática: 1) Violencia psicológica y/o física entre estudiantes, 2) Violencia sexual y/o física entre estudiantes, 3) Violencia Psicológica por parte del personal de la IE al estudiante y 4) Violencia Física por parte del personal de la IE al estudiante. Este protocolo consta de 4 pasos, los cuales consisten, de manera general, en:
Acción: Refiere a las medidas adoptadas por la escuela para atender los casos de violencia escolar a los estudiantes involucrados.
Derivación: Alude al traslado de la víctima y/o agresor a servicios externos especializados de atención de la violencia, si fuese necesario.
Seguimiento: Hace referencia al acompañamiento y la supervisión del bienestar de los estudiantes, así como la restauración de los aspectos sociales que han sido afectados y la verificación del cese de todo tipo de agresión.
Cierre: Es el paso final de la atención del caso cuando se haya cumplido los pasos previos. Aquí debe garantizarse la continuidad de la educación del estudiante que ha sido violentado, así como asegurar su protección y acogida.
Estos procedimientos de atención son dirigidos por el Director de la IE en un trabajo conjunto con el coordinador de tutoría, el responsable de convivencia escolar del Comité de Tutoría y Orientación Educativa, siendo también de mucha importancia el amparo de los tutores, docentes, familiares y estudiantes.
Entonces, es así que podemos darnos cuenta que efectivamente existe intervenciones que son más accesibles de lo que se piensa y no son tan difíciles de aplicar. Por esto no hay excusa para que las Instituciones educativas, los maestros y los alumnos se “hagan de la vista gorda” e ignoren esta problemática.

COMENTARIO CRÍTICO
Por medio de este blog, nos pudimos dar cuenta que la violencia escolar es uno de los factores psicosociales que incrementa debido a su complejidad. No obstante, también se observa que este es un tema poco tratado, ya sea porque se está normalizando dentro de las instituciones o porque no se toman las medidas adecuadas para su intervención. Es por esto que se debe tomar más interés e implementar las intervenciones psicosociales mencionadas anteriormente, ya que, como vemos, no son difíciles de implementar en la IE ni de ser aplicada. Pero cabe resaltar también el hecho de que en el Protocolo de la Atención de la Violencia Escolar planteada por el Ministerio de Educación del Perú no involucra a los psicólogos dentro de esta problemática, a pesar de que es una labor que incumbe a estos profesionales de la salud.
CONCLUSIONES
Podemos concluir que la violencia escolar debería de ser abordada de manera óptima con una intervención psicosocial liderada por profesionales especialistas en el tema, en este caso principalmente por psicólogos comunitarios, debido a que este problema está relacionado con la comunidad en conjunto y también necesita de su intervención para su resolución.
Es importante observar a la comunidad como participante de la solución de sus propios problemas ya que si ellos lo interiorizan también transmitirán ese conocimiento a sus próximas generaciones, en el caso de la violencia escolar es algo que no se puede dejar de lado debido a que involucra a una parte de la población muy importante para el futuro de la comunidad que en este caso son los estudiantes, cuya formación debe de realizarse de la mejor forma posible para que cada uno de ellos pueda desarrollarse de una buena manera y con ello desarrollar a toda la comunidad en conjunto.
Si este tema no es tratado o afrontado, ni se le da un respaldo a las personas involucradas, lo que procederá será tener una generación de personas incompletas a nivel emocional ya que la violencia tanto física, verbal y psicológica siempre deja secuelas en el individuo que las vive de manera directa o indirecta. Por ello, es necesario e indispensable que exista un plan de acción preparado y listo para actuar en caso de que este problema se desate, pero no solo ahí sino que prevenir esto y sobre todo promocionar una convivencia sana y un desarrollo saludable.
REFLEXIÓN
Si ves a alguien que sufre de violencia detente un momento y observa lo que realmente está sucediendo, observa a la víctima y al victimario que probablemente pueda estar siendo la víctima de algo mucho mayor, no te quedes callado, denuncia ese abuso injusto y ayudarlos a los dos a mejorar, ayúdanos a todos a ser una comunidad mejor.
BIBLIOGRAFÍA
Alvis, A. (2009). Aproximación Teórica a la Intervención Psicosocial. Recuperado el 1 de Junio del 2019, de https://www.funlam.edu.co/revistas/index.php/poiesis/article/view/189/178
Ayala, M. (2015). Violencia escolar: un problema complejo. Revista Ra Ximhai. Recuperado de: http://www.redalyc.org/pdf/461/46142596036.pdf
Álvarez, E. (2015). Violencia escolar: variables predictivas en adolescentes Gallegos (tesis doctoral). Universidad de Vigo, Ourense, España. Recuperado de: http://www.investigo.biblioteca.uvigo.es/xmlui/bitstream/handle/11093/301/Violencia%20escolar.pdf?sequence=1
Ministerio de Educación del Perú. (MINEDU, 2017). Protocolos para la atención de la violencia escolar. Recuperado de: http://repositorio.minedu.gob.pe/bitstream/handle/MINEDU/5891/Protocolos%20para%20la%20atenci%C3%B3n%20de%20la%20violencia%20escolar.pdf?sequence=1&isAllowed=y
Organización Mundial de la Salud. (OMS, 2002). Informe mundial sobre la violencia y la salud. Recuperado de: https://www.who.int/violence_injury_prevention/violence/world_report/en/abstract_es.pdf
Ricart, O. (s/f.). Stop al Bullying y Otras Discriminaciones. Recuperado de: https://books.google.com.pe/books?id=STCSDwAAQBAJ&pg=PA25&lpg=PA25&dq=Becki+Cohn-Vargas,+directora+de+la+campa%C3%B1a+Not+In+Our+School&source=bl&ots=FiztgaMg28&sig=ACfU3U0ZtkwcEuRr3gEuVRnW7m9GzZ9iwA&hl=es&sa=X&ved=2ahUKEwiTkPa309DiAhWMslkKHYKMBlYQ6AEwAXoECAkQAQ#v=onepage&q=Becki%20Cohn-Vargas%2C%20directora%20de%20la%20campa%C3%B1a%20Not%20In%20Our%20School&f=false